¿Se puede vivir del coaching? La pura verdad

La respuesta corta es: “¡Sí, se puede vivir del coaching!”. Esta disciplina te abre muchísimas puertas que van más allá de brindar sesiones individuales: trabajar en empresas, con equipos, dar conferencias y escribir libros.

Pero el coaching es mucho más que una salida laboral. Hay una verdad oculta que pocos cuentan y que marca la diferencia entre un coach que vive de eso y otro que no.

¿Qué hace realmente un coach personal?

Muchos piensan que un coach solo da sesiones. Y cobra por eso. Abordar el coaching desde una mirada exclusivamente comercial es un error.

Ser coach es un estilo de vida. Es estar en desarrollo constante, es crecer, estudiar y reinventarse una y otra vez. 

Ser coach es estar en constante evolución personal.

Y desde ahí, desde ese lugar tan personal, el coach acompaña procesos de cambio profundo y ayuda a las personas o equipos a ver lo que no están viendo por sí mismas, a desbloquearse, a tomar decisiones y a avanzar.

Su trabajo es integral y entrelaza distintos planos:

  • Desarrollo personal

  • Objetivos profesionales

  • Claridad mental

  • Toma de decisiones

  • Hábitos y foco

Es claro que un coach de éxito lo hace para ganar dinero y poder poder vivir bien, pero al mismo tiempo está evolucionando y colaborando activamente con los demás. 

Ese es su propósito.

¿Qué salida laboral tiene el coaching?

El coaching no tiene una única salida laboral, existen múltiples caminos:

Puedes trabajar:

  • Con sesiones individuales

  • En empresas (coaching ejecutivo)

  • Dando talleres, capacitaciones y conferencias.

  • Creando cursos online

  • En grupos o equipos de trabajo de alto rendimiento

  • Escribiendo libros o ebooks

  • Generando contenido en redes

Y estas son solo algunas alternativas. Las posibilidades son infinitas.

Especializarse como coach

El coaching tiene la capacidad de adaptarse a cualquier ámbito de la vida personal y profesional y generar algo que desde IEC llamamos “doble especialización”:

Por ejemplo: 

  • Puedes ser coaching ejecutivo especializado en equipos comerciales, en directivos de empresa o en mandos medios.

  • O coach personal que se especializa en emprendedores, en personas que están saliendo de un duelo o en parejas en crisis.

  • O coach de equipo para equipos deportivos de alto rendimiento, o para equipos artísticos como orquestas, grupos teatrales… etc.

 Y esto cambia todo.

Porque ya no dependes de “cuántas sesiones por día podés dar”.

Puedes construir un ecosistema de servicios especializados para un público particular: sesiones, talleres, libros y conferencias.

El coaching te da herramientas para crear el trabajo de tus sueños. Y con la libertad de elegir tus clientes, tus horarios y lo que quieres ganar.

¿Cuánto gana un coach al mes?

Los ingresos mensuales de un coach dependen mucho del posicionamiento, de la propuesta que tenga, del nicho en el que se especialice y de su capacidad para atraer clientes.

Pero para darte algunas referencias realistas:

  • Una sesión de coaching ontológico personal puede rondar entre los 50 € y los 300 €.

  • Un coach que recién empieza puede ganar entre 0 y 400 € al mes mientras que un coach consolidado puede superar los 2000 o 3000 € sin un techo claro.

  • Según el portal de empleo Glassdoor, el sueldo anual de un coach oscila entre los 27 mil € - 50 mil €/año con un promedio anual de 36 mil €/año.

Pero lo cierto es que no hay un sueldo fijo. Todo depende de cuánto te posiciones, cuál es tu cliente objetivo y el valor que le aportas.

Ejemplo:

Imagina un coach de negocios especializado en el rubro gastronómico que trabaja para restaurantes que facturan más de 100.000 mil €/mes.

Con dos sesiones hace que su cliente duplique la facturación en solo 2 meses.

Es lógico que ese coach cobre cifras astronómicas (hasta 2000 €/ sesión) porque el valor que aporta para el cliente es inmenso.

¿De verdad se puede ganar dinero como coach de vida?

Sí. Pero acá es donde hay que ser brutalmente honestos.

Que tengas ganas de ser coach, no alcanza. Que te guste y apasione el coaching, no alcanza. Ni siquiera es suficiente ser un buen coach.

Para ganar dinero como coach tienes que saber de marketing. Tienes que ser capaz de captar clientes, desarrollar un negocio y luego saber llevarlo y gestionarlo.

Y eso aplica para todas las profesiones y oficios: puedes ser un fontanero espectacular pero si nadie te conoce, no tendrás trabajo. Y lo mismo para un abogado que quiere trabajar de manera independiente, para un escritor o un osteópata.

Puedes ser excelente pero si nadie te conoce, no tienes clientes.

Y sin clientes, no hay negocio.

Por eso, además de coaching, necesitas:

  • Aprender a comunicar

  • Saber a quién ayudar

  • Construir una propuesta clara

  • Captar clientes

  • Generar un sistema

Es decir, además de saber de coaching tienes que entender cómo atraer personas, brindarles un buen servicio, retenerlas y hacer que se conviertan en tus embajadoras para que traigan más personas.

Es decir: tienes que aprender sobre negocios.

La formación de IEC te prepara para vivir del coaching

Como ya quedó claro, una cosa es el coaching como técnica y otra cosa es el coaching como negocio.

En IEC te preparamos para las dos cosas.

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En IEC no solo vas a ser un excelente coach sino que también vas a saber cómo generar un negocio que atraiga clientes, te posicione y te permita escalar tus valores lo antes posible.

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