Cómo funciona el cerebro según la neurociencia en un proceso de coaching
La neurociencia explica cómo funciona el cerebro y esto cambia por completo el enfoque de un proceso de coaching. Ya no se trabaja en superficie con preguntas y conversaciones, sino con un sistema complejo que aprende, se defiende, se adapta y también se resiste.
Para un coach esto se traduce en algo clave: todo cambio personal es, en esencia, un cambio neuronal.
Paso a paso: funcionamiento del cerebro según la neurociencia
El cerebro funciona como un sistema complejo y perfecto que recibe información desde el exterior, la interpreta y genera respuestas. Esas respuestas pueden manifestarse en forma de pensamiento, emociones y acciones.
Es decir: todo lo que sientes, piensas y haces sale de ahí. Pero no lo hace de forma “puramente racional”.
Funciona así:
1. El cerebro detecta amenaza o seguridad
La primera reacción no es pensar, ni analizar, ni evaluar… es sobrevivir.
La amígdala, la parte “instintiva” del cerebro, está todo el tiempo escaneando lo que sucede y comparándolo con situaciones anteriores para definir en cuestión de instantes:
¿Esto es peligroso? ¿Me tengo que defender? ¿Debo huir? ¿O puedo relajarme?
Si detecta amenaza: te pones a la defensiva, piensas mal y reaccionas en automático. Peleas o huyes.
Si percibe seguridad: te relajas, te abres, reflexionas y aprendes.
2. Interpreta la realidad
El cerebro no ve el mundo de manera objetiva “como es”, lo interpreta según las experiencias pasadas, las creencias y los recuerdos.
¿Conoces ese dicho que dice: “quien se quema con leche ve una vaca y llora”?
Bueno, es eso.
El cerebro analiza y lee el mundo conforme a las experiencias pasadas de cada persona. Y en función de eso, actúa. Y cada persona es distinta. Por eso dos personas viven la misma situación… y reaccionan distinto.
3. Toma decisiones mezclando emoción y lógica
La toma de decisiones ocurre principalmente en la corteza prefrontal, pero:
No decide sola.
No recurre solo a la lógica y a la realidad objetiva.
Está influida por experiencias y emociones (sistema límbico)
Es decir: en cuestión de microsegundos sientes, piensas y decides. Y no al revés.
4. El cerebro funciona en automático la mayor parte del tiempo
El cerebro está diseñado para ahorrar energía, para evitar pensar, para responder con la siguiente lógica: a “X” estímulo, “Y” reacción. Y mientras se repitan los inputs, el patrón será el mismo.
Por eso gran parte de lo que haces es automático:
hábitos
reacciones
formas de pensar
Lo conocido siempre gana… salvo que hagas algo consciente para cambiarlo.
5. Puede cambiar (pero no de un día para el otro)
El cambio es posible. Gracias a la neuroplasticidad, el cerebro puede debilitar viejas conexiones neuronales (creencias, pensamientos, hábitos, reacciones), generar nuevas conexiones y aprender nuevas formas de actuar.
Pero lleva tiempo.
Para eso necesita:
Identificar el problema o hábito, creencia o pensamiento nocivo.
Visualizar un curso de acción distinto que lleve a resultados distintos.
Enfrentarse a la situación o hábito en cuestión y reaccionar con consciencia y lógica. No de manera instintiva.
Enlazar la respuesta y los resultados a una emoción positiva y memorable.
Repetir el proceso hasta que se convierta en hábito.
Entender algo no cambia el cerebro. Practicarlo, sí.
Cerebro + neurociencia + coaching= neurocoaching
Cuando el coach entiende cómo funciona el cerebro, cambia el foco.
Ya no trabaja con un coachee, con una persona, con una pareja, con un equipo… trabaja con un sistema lógico que puede entenderse, interpretarse y modificarse.
Así surge el neurocoaching, que permite combinar las técnicas del coaching tradicional con las herramientas de la neurociencia para identificar los patrones cerebrales que influyen en el comportamiento y potenciar procesos de transformación de manera más efectiva, tanto a nivel individual como en equipos de alto rendimiento.
Cómo la neurociencia y el cerebro acompañan el proceso de coaching
Un coach no necesita convertirse en neurocientífico, pero sí entender cómo funciona el cerebro y qué herramienta usar según el estado cerebral del coachee.
Porque no todas las técnicas sirven en todos los momentos:
Si hay estrés, primero es necesario la regulación
Si hay confusión, hay que buscar la claridad
Si hay insight, el siguiente paso es la acción
Y si hay acción, entonces es clave la repetición
Relación entre el proceso de coaching, cómo funciona el cerebro y las herramientas de neurociencia
| Etapa | Qué hace el coach | Qué ocurre en el cerebro | Herramienta neurociencia |
|---|---|---|---|
| Rapport | Genera confianza | Baja la activación de la amígdala (menos amenaza) | Respiración diafragmática lenta |
| Objetivo | Define foco | Activa la corteza prefrontal (foco) | Visualización del objetivo |
| Exploración | Indaga creencias | Reactiva patrones neuronales y memoria | Reencuadre cognitivo |
| Insight | Facilita el “darse cuenta” | Se activa la neuroplasticidad | Pausa + consolidación del insight |
| Emoción | Regula el estado | Integra emoción y razón | Etiquetado emocional |
| Acción | Define pasos | Activa circuitos de ejecución | If–Then (“si pasa X, hago Y”) |
Certificación en neurociencias… ¿Es necesaria en coaching?
No.
La neurociencia es una disciplina científica muy vasta y profunda que comprende otras ciencias como la biología, la biotecnología , la medicina, la ingeniería computacional y la psicología.
Y de ahí surgen otras ramas de la neurociencia como:
Neuromarketing
Neuropolítica
Y a medida que los estudios avancen, la neurociencia se seguirá aplicando a muchas otras disciplinas.
Para un coach no es necesario formarse en profundidad en neurociencias, pero sí estar al tanto de los últimos avances y descubrimientos; y cómo se aplican en el coaching.
Formación en neurociencia para coaches
Hay muy pocos cursos o formaciones de coaching que incluyan la neurociencia como una herramienta fundamental para la práctica de nuestra profesión.
En IEC estamos seguros de que ambas disciplinas caminan juntas hacia un futuro prometedor.
A medida que las neurociencias sigan avanzando y sigamos descubriendo cómo funciona el cerebro, mayor será la efectividad del coaching en el comportamiento y en el cambio sostenido de las personas.
Por eso hemos creado una colaboración con el Laboratorio de Neurociencia Cognitiva y Computacional del CTB (Universidad Complutense y Politécnica de Madrid) para incorporar lo último en neurociencia aplicada exclusivamente al coaching.